domingo, 22 de diciembre de 2013

MALA: GENEROSA TIERRA DE PATRIOTAS

Valle generoso, esta frase compendia las características de las fructíferas tierras de este angosto rincón de la costa central pero, al mismo tiempo, trasunta la desprendida bonhomía del antiguo poblador del valle maleño, dueño de un amable temperamento que se transforma en temple y bizarría cuando la situación lo requiere, como lo demostraron el aciago jueves 23 de diciembre de 1880. Mostraremos un extracto1 de mi trabajo de investigación.
Valle Generoso, Tierra de Patriotas
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La Guerra del Pacífico (o La guerra de los diez centavos)

Tarapacá era el territorio más austral de nuestro país. Gran parte limitaba con Bolivia. Perú NO tenía límites con Chile. Bolivia había otorgado un área de sus tierras a Chile para la explotación del salitre por una compañía británica. En 1878 Bolivia exige el incremento de 10 centavos por quintal de salitre exportado, Chile no acepta y se desencadena un conflicto entre los dos países: el 14 de febrero de 1879 tropas chilenas ocupan el litoral boliviano. El impuesto de 10 centavos2 fue el pretexto que originó la guerra expansionista en la que fue involucrada nuestra patria: Chile nos declara la guerra el 5 de abril de 1879.

Resultado anunciado

El desenlace de la desastrosa y trágica campaña de las fuerzas peruanas sería el resultado de la improvisación y el abandono del poder político ante un enemigo que se había preparado para esta guerra. El desprendimiento de Grau, Bolognesi, Ugarte y de anónimos combatientes no bastó y el enemigo del sur se aprestó a dar el golpe final a la ciudad capital peruana.

Tropas chilenas en Pisco y Chilca: Desplazamiento a Lurín

Ruta seguida por ejército chileno
Entre noviembre y diciembre de 1880, brigadas enemigas desembarcan en Paracas, en Chilca y Curayacu. Desde estos lugares las tropas chilenas se desplazan a Lurín, punto de reunión fijada para preparar la invasión a Lima.
Desplazamiento de la División chilena
Una división chilena, compuesta por cerca de ocho mil soldados partió de Pisco rumbo a Lurín el 17 de diciembre al mando de Patricio Lynch. Avanzaron sin encontrar oposición, salvo una ligera escaramuza en Yerbabuena (Cañete) con los Cazadores del coronel Sevilla.  Nicolás de Piérola3 había ordenado a las fuerzas patriotas remanentes a dedicarse por entero a la defensa de Lima. 
El 22 de diciembre, al amanecer, los chilenos llegan a Asia y en este lugar vivaquean durante todo el día, aprestándose a ingresar al valle de Mala.

Chilenos en el ‘tupido bosque’ de Bujama

El periodista y escritor chileno Vicuña Mackena4, emplea un solo párrafo para describir el avance de sus tropas en la planicie maleña. De manera chauvinista resalta que los hechos se desarrollaron entre el “bosque tupido” de Bujama y la “jungla”5 de Mala. Señala de manera errónea que fue en Bujama donde fueron abatidos tres soldados chilenos y dos heridos en una “emboscada”. Vicuña se solaza con la crueldad de Lynch y adereza su relato con frases peyorativas sobre los peruanos, pero intenta relativizar el momento en que las tropas chilenas casi traban combate entre sí. Reconoce intrínsecamente que, si se lo hubiera propuesto, la pequeña resistencia maleña pudo causarles mucho daño a su ejército.

EL DÍA MÁS LARGO EN LA HISTORIA DE MALA

Los dramáticos sucesos ocurridos en nuestro valle durante el paso de la brigada chilena, han sido esclarecidos por los propios chilenos en un antiguo documento6 que ha sido restaurado. En ese libro, a diferencia de Vicuña, el autor  reseña de manera casi puntual las acciones de la brigada enemiga desde su ingreso en el amanecer del día 23 al sector de Los Huarangos en Bujama,  hasta que abandonan el valle en horas de la madrugada del día 24. En mi Libro "Mala. Valle Generoso, Pueblo Milenario" se reconstruye lo sucedido en ese largo día empleando los dos documentos chilenos, transcribimos fragmentos, los analizamos apropiadamente y corregimos los errores hallados. 
En esta sinopsis sólo resaltamos ciertos sucesos:
-Los esfuerzos del comandante general7 de la zona (área del valle de Mala y lugares aledaños) solicitando soldados y armas al gobierno, sin ser atendido.
-El sacrificado arrojo, la valentía y el atrevimiento de los escasos  “montoneros” maleños8, retardando el avance enemigo. Los montoneros maleños les causaron bajas mortales y logísticas a pesar de enfrentarse a un ejército profesional provistos de cañones y armas modernas.
Tipos de cañones de campaña usados por ejército chileno para bombardear posiciones
de los montoneros maleños a su paso por el valle
-El reconocimiento de los chilenos al afirmar que el único lugar que encontraron resistencia y sintieron miedo en su recorrido hacia Lurín fue en Mala. 
-Se detalla el momento en que los soldados chilenos, invadidos de gran nerviosismo, casi se traban en combaten entre ellos mismos.
-Observamos la petulancia de Patricio Lynch al mofarse del cura de Mala y de su  humilde templo.
-La venganza de Lynch ordenando el bárbaro e irracional incendio de los pueblos de Mala y San Antonio por los soldados chilenos abatidos por la resistencia local. 
-El fusilamiento de un patriota maleño en el campamento chileno, entre otros aspectos de importancia histórica.

TRISTE Y AMARGA NAVIDAD EN EL VALLE DE MALA

Por temor a otras emboscadas y para despistar a los ‘montoneros’ maleños, el ejército chileno abandona sigilosamente el valle de Mala durante las primeras horas de la madrugada del día 24 de diciembre de 1880. Dejan atrás dos pueblos destruidos, aún humeantes, en vísperas de Nochebuena. Los maleños de la época tuvieron una amarga navidad, pero su templanza espiritual permitió que sus poblados renacieran de las cenizas.

Conclusiones

Debemos resaltar que los restauradores chilenos no dudaron en destacar la valiente actitud de los ‘montoneros’, reconociendo que en el valle de Mala fue el único lugar que osaron enfrentarse a un ejército profesional aplicando una técnica que sería empleada en el siglo XX, puesto que la diferencia de fuerzas era gigantesca. Reconocen que en un sector de nuestro valle los soldados chilenos se sintieron invadidos por el terror.
Estos sucesos históricos no fueron una simple ‘referencia anecdótica’ como escriben algunos al carecer de información bibliográfica en qué sustentarse. El tiempo ha demostrado que la historia pudo ser maquillada, como lo hizo Vicuña Mackena, pero no cambiada. El temple y patriotismo exhibido por los ‘montoneros’ honran a los habitantes del valle de Mala. Estas heroicas acciones aún no reconocidas a cabalidad son dignas de ser exaltadas y elogiadas en cantos épicos, además deberían ser honradas como se merecen.
Las acciones de los montoneros maleños no han sido destacados por los historiadores, hechos que debería ser rescatado en su verdadera magnitud por las autoridades y docentes de los distritos de Mala, San Antonio y Flores. 
El día 23 de diciembre debería ser de perenne recordación entre los pobladores del valle costero, como el Día en Memoria de los Valientes Combatientes del Valle, los únicos que osaron enfrentarse al enemigo en esta parte de la costa peruana.

NOTAS
El tema ha sido desarrollado en ‘Mala en la historia’, Capítulo 13, del libro de mi autoría: “Mala-Valle generoso, Pueblo Milenario” (http://malagenerosa.blogspot.pe/2013/08/el-libro.htmlaún inédito.
Por diez centavos de salitre”, libro de Antonio Gárate Calle.
En el mes de octubre de 1880 Nicolás de Piérola estuvo en Mala.
Diversos escritores emplearon como fuente a Vicuña. El inglés Clements R. Markham reseña el paso chileno por Mala con imprecisiones y de forma similar a Vicuña. El peruano Mariano Felipe Paz Soldán indica que Lynch sólo tuvo un contratiempo en Mala ante la débil resistencia que opusieron paisanos mal armados. El jesuita Rubén Vargas Ugarte hace un somero relato de las pérdidas chilenas empleando otras fuentes.
Vicuña y otros escritores chilenos se afanan en presentar el bosquecillo de huarangos (descrito por Raimondi) como una espesa y enmarañada jungla. La exageración es empleada para demostrar que sus “altivos y resueltos infantes” afrontaron ‘heroicas’ acciones en un “monstruoso” bosque al ingresar al valle de Mala.
6 Libro restaurado por el Ejército de Chile en el año 2006.
En el portal web de la Municipalidad de Mala, así como en revistas, portales web y publicaciones, muestran muchas informaciones erróneas o imprecisas. Una de ellas indica que los "montoneros maleños" fueron dirigidos por Francisco Retes, un dato absurdo que ha sido debidamente aclarado en el Capítulo 13 de la sección "Mala en la historia" de mi libro "Mala. Valle Generoso, Pueblo Milenario" (http://malagenerosa.blogspot.pe/2013/08/el-libro.html).
Los combatientes maleños eran voluntarios captados de las haciendas y de los pequeños  poblados del valle costero. Recordemos que en aquella época San Antonio y Flores aún no eran distritos y formaban parte de Chilca. Empleamos el gentilicio MALEÑO para incluir a todos los habitantes del valle de Mala con un verdadero sentido fraternal, tomando en cuenta que  tenemos un ancestral origen común.
    
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A LOS AMIGOS LECTORES:

Al cierre del año 2013 deseo agradecer a los numerosos
lectores del blog por su amable aceptación, muchos son maleños residentes en el extranjero. Creado en el mes de abril para dar a conocer mis trabajos de investigación sobre la etimología y la historia de Mala, con la finalidad de intentar llenar el vacío existente sobre estos temas, creo que está cumpliendo su labor. En algunos artículos del blog se ha soslayado a propósito lo esencial, como al tratar la etimología del topónimo, para mantener al lector con la curiosidad hasta la publicación del libro “Mala. Valle Generoso, Pueblo Milenario”. Estoy seguro que cuando se concrete su aparición, el libro servirá como material de apoyo a los docentes y estudiantes maleños; además, por el estilo empleado, podrá ser utilizado como punto de partida para futuras investigaciones.

“Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender” Arturo GRAF


AVISO
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domingo, 1 de diciembre de 2013

CHUQUIMANCO

En el ideario de los pobladores de la región costa centro sur, que comprenden la actual provincia de Cañete, mantienen la imagen de un personaje que supuestamente gobernó este territorio entre la época de desarrollo de los Señoríos hasta la incursión inca. Sobre él existe una suerte de leyenda recreada a través de tratados en libros y revistas, inclusive el nombre de este mitificado personaje forma parte del texto del himno distrital de Mala algo que, al tomar conocimiento de la cita, he discrepado con el debido fundamento en artículo publicado en este blog (ver http://malagenerosa.blogspot.pe/2013/06/garcilaso-de-la-vega-y-el-vocablo-malla.html). Nos referimos a Chuquimanco. Pero cabe preguntarnos ¿existió realmente este personaje? y si así hubiera sido ¿cuál es su origen? y ¿qué registros o documentos fundamentan su existencia?
Estatua de Chuquimanco portando, 
anacrónicamente, una alabarda hispana
del siglo XVI
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EL CONTEXTO: INCAS EN LA COSTA CENTRAL
Pachacútec ordena la conquista de la costa central y meridional para lo cual dispuso que su hermano Cápac Yupanqui y el auqui o príncipe heredero Túpac Yupanqui comanden un poderoso ejército. Después de someter Nazca y Chincha, los incas llegan a los límites del actual territorio cañetano. Los hechos ocurridos en esta región en el siglo XV fueron recopilados, en orden cronológico, por Pedro Cieza de León en 1553, Miguel Cabello en 1583, Garcilaso de la Vega en 1605 y Bernabé Cobo en 1653.

El cronista: Pedro Cieza de León

Año 1553. Cieza relata en sus crónicas1 que los incas encontraron una férrea resistencia del ejército local, acción que frenó su avance conquistador, enfrascándose en batallas sangrientas. El asedio duró tanto que los incas construyeron una ciudadela (Incahuasi) y relevaron su ejército de tres a cuatro  veces. Al dilatarse demasiado el acoso, los incas cortaron los canales y acequias de irrigación, arrasaron sembríos causando hambruna a la resistencia y promovieron traiciones entre los defensores, logrando finalmente la rendición local y en castigo los cuzqueños asesinaron a los líderes y masacraron a miles. Por esto, llamaron al lugar Warcu o Guarco. Es de observar que Cieza NO menciona nombres de los líderes de la resistencia local.

El cronista inca: Garcilaso de la Vega

Garcilaso2, muy joven, asumió un exilio sin retorno. En la península estuvo imposibilitado de practicar su lengua natal como él mismo señaló y la lejanía y dificultades de comunicación, propias de la época, le impidieron recibir fluidas y certeras informaciones. Para sus ‘Comentarios Reales’, publicado en 1609, emplea como fuentes a cronistas tempranos, esencialmente Cieza de León, pero a menudo es traicionado por su "flaca memoria". Cuando desarrolla el episodio de la conquista inca en los territorios de la costa centro sur, Garcilaso reitera explícitamente las crónicas de Cieza pero, a diferencia de este historiador, señala que el líder de la resistencia se llamaba Chuquimancu, al que califica como Rey y que por su valentía fue eximido de la masacre. Garcilaso también relata que, después de ocupar el ‘reino’ de Chuquimancu, los incas pasaron a conquistar los valles de Pachacámac, Rímac, Chancay y Barranca que estaban regidos por ‘un señor poderoso llamado Cuismancu que también presumía llamarse Rey’.

Los personajes: Chuquimanco y Cuismanco

Garcilaso es el único cronista que escribe sobre Chuquimanco, lo hace sin detallar sus orígenes ni características personales, sólo señala que era un valiente guerrero y Rey de la región. Lo mismo sucede cuando incluye a Cuismanco en sus relatos de hechos ocurridos en el siglo XV, sin referencias que lo sustenten. Ante la carencia de registros o documentos que respalden, cabe preguntarnos ¿existieron estos personajes?

Los personajes de Cajamarca

En nuestras indagaciones llegamos al norte del país, a Cajamarca; en el siglo XVI este lugar estuvo conformado por siete warangas3 (waranga era una entidad sociopolítica). Estas entidades se denominaban: Guzmango, Chuquimango, Chondal, Bambamarca, Caxamarca, Pomamarca y Mitimas. La waranga del cacique Guzmango, conocido como Cuismancu, era la más importante de todas, según estudios. Observen los nombres resaltados en negrita.


A manera de conclusión
Tanto los cronistas tempranos Cieza de León, Cabello y el tardío Cobo NO mencionan en sus recopilaciones a Chuquimanco, personaje que solamente es aludido en los “Comentarios” de Garcilaso. Además, cuando Garcilaso rectifica a los cronistas tempranos y a los de su época, altera la escritura de diversos nombres de lugares (topónimos) así como sus interpretaciones debido a que desconoce las variedades dialectales, sobre todo, de la costa. Al relatar el avance conquistador de los incas en la costa ocurrido en el siglo XV Garcilaso debió confundirse, por su largo exilio o su "flaca memoria", como él mismo recalcó, y ubicó en este sector de la costa central a los caciques Chuquimango y Cuismanco. Como hemos visto, estos personajes gobernaron sus warangas cajamarquinas en el siglo XVI, muchos años después de los sucesos en Guarco.

Es evidente el desfase tiempo-histórico entre los personajes cajamarquinos muy bien documentados con los protagonistas de los relatos de Garcilaso. Por estos motivos, la historiadora e investigadora María Rostworowski quien, con mucho respeto, desmitificó las crónicas de Garcilaso de la Vega recomendando que, al leerlo, debería hacerse con mucha objetividad al precisar los errores del mestizo cuzqueño. Por lo tanto, podemos concluir que la existencia del mítico Chuquimanco, supuesto cacique del Señorío de Guarco, carece de certeza.

Portada del libro
Bonus
-En 1653 Cobo, cronista tardío, escribe sobre la heroica resistencia en Guarco, pero especifica que el Señorío estuvo regido por una Cacica4, viuda, quien fuera vencida por la astucia de una mujer inca.
-En el año 1791, durante el virreinato, las crónicas de Garcilaso fueron puestos en duda por su ‘imperfecto retrato sobre el imperio inca’ 5.
-En 1935 se da a conocer una anecdótica e imaginativa ‘biografía’ de Chuquimanco escrita en base a documentos apócrifos cuyo autor especuló que el cacique nació y residió en Mala6 y, además, discurrió que el nombre significa ‘Señor de la lanza’. Esta ‘biografía’ serviría como fuente bibliográfica a otros autores que respaldan el origen maleño del cacique, refieren que entre ellos figura el poeta Alejandro Manco Campos7.
-Un reconocido lingüista, miembro de la Academia Peruana de la Lengua, ha estudiado las raíces del nombre Chuquimanco, señalando que la traducción ‘Señor de la lanza’ es una interpretación INCORRECTA.

NOTAS
1   Tema desarrollado en el Capítulo 6 de ‘Mala en la historia’ del libro de mi autoría: “Mala-Valle generoso, Pueblo Milenario” (http://malagenerosa.blogspot.pe/2013/08/el-libro.html) aún inédito.
Ver artículo anterior en este blog: “Garcilaso de la Vega y el vocablo Malla” http://malagenerosa.blogspot.pe/2013/06/garcilaso-de-la-vega-y-el-vocablo-malla.html
3   ‘Historia de los Incas’ de Pedro Sarmiento de Gamboa, año 1572. Al respecto, el historiador Waldemar Espinoza ha efectuado profundos estudios.
4   Tema desarrollado en el Capítulo 6 (Parágrafo 6.4.3) de la Parte II del libro de mi autoría.
5   Mercurio Peruano, 1791.
6   Tema desarrollado en el Capítulo 6 (Parágrafo 6.3) de la Parte II del libro de mi autoría. Como sabemos, Cañete reclama el lugar de origen de Chuquimanco indicando que vivía en Cancharí. En Imperial le han erigido una estatua (fotografía superior) blandiendo, en lugar de un arma preinca del siglo XV, una extraña alabarda española (propia del siglo siguiente) que lleva incrustada una mazorca de maíz. La estatua de Pachacútec en el Cuzco porta una alabarda idéntica. Es de notar el desfase del tiempo-histórico al presentar ambas estatuas con un arma hispana. He escrito un cuento en honor al autor que propuso el origen maleño de Chuquimanco, lo publicaré en este blog próximamente.

7   Lo menciono sólo porque lo he leído en el artículo 'Un cañetano llamado Chuquimancu' de Iván Reyna Ramos, periodista de Rumbos del Perú. A pesar de mi búsqueda NO he encontrado documento o publicación de Alejandro Manco Campos en el que éste sustente el origen maleño de Chuquimanco.
    
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